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CÓMO PASAR LA SECA Y NO MORIR EN EL INTENTO

CÓMO PASAR LA SECA Y NO MORIR EN EL INTENTO

ARTÍCULOS
29 de May de 2026
Por CHRISTIAN DANIEL BELLO - GERENTE DE NUTRICIÓN

Como todos los años, de manera inexorable, la época seca ya llegó y con ella llegan los desafíos ya conocidos: evitar que los animales pierdan peso, especialmente las vacas que regularmente paren en esta época, la recría, que necesita mantener un crecimiento y desarrollo sostenidos, y el engorde, que necesita acelerar su terminación ante la falta de forraje. También es momento de ajustar la carga en el campo, disponer de reservas forrajeras como pasto vedado, heno o ensilaje y ajustar la estrategia de suplementación sin perder de vista el mercado para no perder productividad.

Aunque el título de este blog pueda parecer sensacionalista, la realidad es que la época seca representa uno de los momentos más críticos del año para los animales y para la economía del productor pecuario que no está preparado. Tratando de parafrasear: "La peor estrategia es la que no se hace", hoy esta idea cobra más sentido que nunca.

Este artículo tiene la finalidad de aportar conceptos que ayuden al ganadero a fortalecer su criterio, blindar su producción y aplicar mejores tácticas para no perder productividad. Buscaremos entender mejor esta época, las condiciones del pasto, el comportamiento del campo y la forma en que los animales cambian la manera en que disponen de los recursos forrajeros. Paralelamente, iremos desarrollando estrategias que deberían ser aplicadas para salir victoriosos de este periodo.
 

1. ¿Qué sucede en el campo, en el pasto y en el animal?

La época seca no debe entenderse solo como un periodo en el cual deja de llover. En realidad, es un cambio completo del ambiente: los días son más cortos, cambia la intensidad y la calidad de la luz solar, hay mayor amplitud térmica entre el día y la noche y menor humedad en el ambiente. Todo esto impacta directamente en la fisiología de las plantas forrajeras.

Se incrementa la fibra y la lignina, componente prácticamente indigestible, se reduce la concentración de proteína, aumenta la relación tallo-hoja y se alarga el periodo necesario para el rebrote. Este impacto es más crítico en variedades del género Panicum maximum (Mombaza, Miyagui, Zuri, Aruana), con algunas excepciones. Los pastos del género Brachiaria son regularmente más tolerantes al estrés hídrico.

Con todos estos cambios es natural que también se produzcan cambios en cómo el animal asimila el pasto. Cuando se invierten las proporciones, menos proteína y más fibra en la planta, el animal pierde capacidad de consumo porque el forraje es menos digestible. La actividad de los microorganismos ruminales, encargados de fermentar y facilitar la digestión, se reduce significativamente.

 

¿Qué magnitud tiene esta pérdida de consumo?

El siguiente gráfico lo muestra con claridad. La Fibra Detergente Neutro (FDN) es una de las principales limitantes del consumo voluntario en bovinos. A mayor contenido de FDN en el forraje, que es exactamente lo que ocurre en la seca, el animal ingiere menos materia seca como porcentaje de su peso vivo (% PV).



Figura 1. Consumo potencial de forraje (% PV) según el contenido de FDN. Fuente: Elaboración propia.

Un forraje con 60–65% de FDN (época de aguas) permite un consumo de alrededor del 2% del peso vivo en materia seca. Cuando ese mismo pasto sube a 70–75% de FDN en época seca, el consumo cae al 1,6–1,7% del PV. Eso equivale a una reducción de más del 20% en la ingesta de nutrientes, y puede llegar al 40% en condiciones más severas. Esta es exactamente la brecha que la suplementación debe cerrar.

Para ilustrarlo con un número concreto: una vaca de 500 kg que normalmente consume 10 kg de materia seca por día, en época seca puede quedar en 8 a 8,5 kg. Eso son entre 1,5 y 2 kg menos de nutrientes por día. En 90 días de seca, el déficit acumulado es enorme y sus consecuencias productivas y reproductivas se sienten mucho después de que las lluvias volvieron.
 

2. Consideraciones clave para ajustar la estrategia

¿Cómo calcular si la carga actual es sostenible?

Para saber si el campo puede sostener el hato en época seca, el cálculo es directo: dividir el peso vivo total de los animales entre 450 (kg por UA) y luego entre las hectáreas de pasto disponible. El resultado es la carga actual en UA/ha. Comparando ese número con los rangos de la tabla anterior, se puede ver si la carga está dentro de lo soportable o si hay que sacar animales o suplementar para compensar el déficit.

Esta es la pregunta que define la estrategia de manejo de la carga. La capacidad del campo no es fija: cambia con la estación y con el nivel de tecnificación del sistema. La siguiente tabla muestra ese cambio en forma concreta, en UA/ha y en kilogramos de animal por hectárea y propone la acción correspondiente para cada nivel:

 
CAPACIDAD DE SOPORTE Y AJUSTE DE CARGA SEGÚN NIVEL DE TECNIFICACIÓN
  Capacidad de soporte (UA/ha)    
Nivel de tecnificación Época Seca Época de Aguas (referencia) Carga máx. en seca (kg animal / ha) ¿Qué hacer con la carga?
Muy alto / Intensivo
Rotación intensiva, alta fertilidad, suplementación controlada, manejo técnico frecuente
1,2 – 1,8 3,0 – 5,0 540 – 810 kg/ha Reducir carga un 40–60% respecto a época de aguas. La reserva forrajera y la suplementación permiten sostener la carga. Ajuste fino con base en evaluación de pasto y condición corporal.
Alto
Pastoreo rotacionado, tropas homogéneas, suplementación estratégica, buen control de carga
0,8 – 1,3 1,5 – 3,0 360 – 585 kg/ha Reducir carga entre 40–55%. Priorizar salida de animales de menor potencial o acelerar terminación de engorde antes del inicio de la seca.
Medio
Pastoreo alternado o rotacionado simple, suplementación de mediana intensidad
0,4 – 0,8 0,8 – 1,5 180 – 360 kg/ha Reducir carga entre 45–50%. Sin reserva forrajera, el riesgo de pérdida de peso es alto. Evaluar venta anticipada de categorías no prioritarias.
Bajo
Pastoreo continuo, lotes grandes, bajo control de carga, sin suplementación estratégica
0,2 – 0,4 0,5 – 0,9 90 – 180 kg/ha Reducir carga más del 50%. Sin ajuste, la degradación del pasto y la pérdida de peso son inevitables. Máximo riesgo productivo y económico.
 
* Los rangos UA/ha son referenciales y pueden variar considerablemente según región, tipo de suelo y calidad de pasto.
* No consideran reserva forrajera (heno, silaje u otro), que amplía la capacidad de soporte en sistemas intensivos.
* 1 UA = 450 kg de peso vivo. Carga actual = kg totales del rodeo ÷ 450 ÷ hectáreas de pasto disponible.
* Los kg animal/ha en seca son estimaciones calculadas sobre el rango mínimo–máximo de UA/ha × 450 kg.


Reservas de forraje

Si se prevé que la carga será alta y el campo no tendrá capacidad para mantener esos animales, es imprescindible contar con reserva forrajera. ¿Cuál? La que sea viable operativa y económicamente para cada propiedad y que se adecúe a su estructura. Debe constituirse con anticipación, antes del inicio de la época seca, aprovechando la sobreoferta forrajera de fin de aguas.

Otras acciones estratégicas

  • Elegir el suplemento correcto por categoría animal, en base a los objetivos preestablecidos.
  • Garantizar que la infraestructura sea la adecuada para el manejo que se adopte.
  • Realizar evaluaciones periódicas: peso vivo, condición de bosta, condición corporal y consumo de suplemento.
  • Establecer objetivos zootécnicos claros: el cuánto y el cuándo, determinarán la estrategia nutricional.

“La época seca no es el problema. El problema es llegar a ella sin estrategia.”

3. Cómo determinar qué suplemento utilizar

La suplementación debe responder a un objetivo zootécnico previamente establecido y, sobre todo, a una evaluación económica del sistema.

En recría o engorde, ese objetivo se determina considerando variables como el precio de compra del lote, el precio de venta proyectado, el peso inicial y final esperado, el costo de la suplementación y el costo de permanencia de los animales en el campo. En sistemas de cría, además, deben contemplarse el estado corporal actual, el momento del año, el estado fisiológico de las hembras y su historial reproductivo.

En muchos establecimientos, la estrategia más común durante la época seca es simplemente "pasar la seca sin gastar mucho". Pero vale preguntarse: ¿realmente es la mejor decisión? ¿Qué ocurrirá después con esos animales? También es importante considerar cuánto cuesta que un animal permanezca más tiempo en el campo sin expresar su potencial productivo.

Los suplementos que se recomiendan en este periodo tienen por característica contener altas concentraciones de proteína con la finalidad de mejorar la digestibilidad, además anexados a una matriz energética proporcionada principalmente por granos como el sorgo o el maíz que aportan palatabilidad o mayor densidad energética dependiendo el tipo de suplemento. Aunque todos tienen proteína no cumplen la misma función, a continuación, se describen las estrategias que se deben usar en esta época.

 

Tabla 1. Estrategias de suplementación según los objetivos productivos.

Organiza las opciones desde la mínima inversión hasta la máxima intensidad. El punto de partida siempre debe ser el objetivo del sistema.

 
Objetivo del sistema Estrategia nutricional Producto Consumo (% PV) Línea de comedero / animal
Mantener condición corporal Suplemento ureado Top Cría Nitro 0,03% 7 cm
Reducir pérdidas y sostener algo de crecimiento Suplemento proteico Total Ganador Pro T 0,10% 15 cm
Ganancia moderada en seca Proteico-energético Total Future Full Flex 0,30% 20 cm
Ganancia media con más energía Proteico-energ. / balanceado bajo consumo Total Bi-Turbo 0,50% 25 cm
Ganancia alta en recría o terminación Alimento balanceado Total Peso 0,70% 30 cm
Ganancia alta con mayor sustitución del pasto Alimento balanceado Total Engorde 1,00% 30 cm
Alta performance intensificada Alimento balanceado Total RIP 1,00% 40 cm
Máximo desempeño a pasto Alimento balanceado intensivo Total TIP 1,5%–2,0% 40 cm
 

Tabla 2. Interpretación técnica: ¿cuándo utilizar cada opción?

La última columna responde la pregunta más importante para el productor: ¿en qué situación concreta tiene sentido esta estrategia?
 
Estrategia Objetivo nutricional ¿Qué hace en el animal? Usá esta opción si…
  Sin suplementación — NO RECOMENDADO Sin corrección nutricional alguna El animal pierde peso progresivamente. No es una estrategia válida en ningún contexto productivo. Los kilos perdidos tienen un costo real, aunque no aparezcan en la factura. Nunca. Aun con el objetivo de reducir costos, siempre existe una alternativa de menor inversión que protege la producción y el bienestar animal.
Suplemento ureado Aportar nitrógeno al rumen Mejora la actividad microbiana y el aprovechamiento de forrajes secos de baja proteína. Tenés vacas multíparas en buenas cc o animales en mantenimiento y querés cuidar la condición corporal sin gran inversión.
Suplemento proteico Corregir déficit de proteína y mejorar digestibilidad Estimula el consumo y la digestión del pasto seco; respuesta productiva moderada. Necesitas sostener crecimiento en recría liviana o mejorar la eficiencia del forraje.
Proteico-energético Aportar proteína y energía en mayor proporción Mejora el balance nutricional y permite ganancias más consistentes durante la seca. El precio del animal y el objetivo de peso justifican mayor inversión.
Alimento balanceado Aumentar nutrientes con efecto sustitutivo parcial Mayor aporte de proteína, energía, minerales y aditivos. Alimenta al animal y al rumen. Querés acelerar la recríao el engorde, acortar ciclos o llegar a un peso de venta definido en tiempo.
Alta suplementación a pasto Maximizar desempeño individual El suplemento es el eje de la dieta; el pasto funciona como base fibrosa. Evaluaste los números y el margen por animal justifica el mayor costo diario.


Tabla 3. Ejemplo práctico: torillos de 420 kg en época seca


Objetivo: alcanzar los 480 kg.
Aumento de peso requerido: 60 kg por animal.
Estrategia Suplemento / día GMD estimada Días estimados para llegar a 480 kg
Sin suplementación 0 a pérdida de peso No alcanza el objetivo
Suplemento proteico — Total Ganador Pro T 0,10% PV = 0,42 kg/día 0,12 a 0,20 kg/día 300 a 500 días
Proteico-energético — Total Future Full Flex 0,30% PV = 1,26 kg/día 0,25 a 0,35 kg/día 171 a 240 días
Alimento balanceado — Total Peso 0,70% PV = 2,94 kg/día 0,60 a 0,75 kg/día 80 a 100 días
Alta suplementación a pasto 1,8% PV = 7,56 kg/día 1,40 kg/día 43 días

* PIB = Ganancia de Peso Diaria. Valores de referencia; varían según el campo, el manejo y los precios de mercado. * Los valores de PIB y costo son de referencia. El objetivo es mostrar el impacto oportuno de cada decisión.

El punto central es entender que la implementación de tecnología en suplementación puede mejorar los índices económicos; al reducir el periodo del ciclo productivo y disponer de animales para vender en el mejor momento. Ademas de aumentar la capacidad de soporte del campo (en los casos de suplementación >0,5% PV) 

4. Consejos prácticos para mejorar la eficacia de los suplementos

  • Hacer adaptación gradual: a partir de suplementos proteicos es necesaria una introducción progresiva, incrementando la oferta con intervalos de 3 días para evitar trastornos digestivos.
  • No ofrecer suplemento a animales en ayuno: puede generar consumos excesivos, irregulares y riesgo de acidosis.
  • El horario de oferta importa a partir de cierta intensidad: en suplementos por encima del 0,3% del PV, ofrecer en las horas más calientes del día permite que el animal consuma pasto en las horas frescas, optimizando el sistema.
  • Garantizar la línea de comedero correcta por animal: cuando falta espacio, los resultados son heterogéneos, algunos comen mucho otros poco o nada, generando irregularidad productiva y riesgo de intoxicación.
  • Los planos nutricionales deben ser preferentemente crecientes: evitar subir mucho la oferta y luego bajarla bruscamente.
  • No subdosificar: cuando se proporciona menos de lo indicado, se subdosifican todos los componentes del producto y la respuesta animal será baja y difícil de medir.
  • Monitorear bosta y condición corporal de manera regular: estos indicadores hablan por el animal y reflejan lo que está ocurriendo en su metabolismo.

Conclusiones

La época seca es, sin duda, el período más desafiante del año para el productor ganadero. Sin embargo, con planificación adecuada y una estrategia nutricional bien definida, es completamente posible no solo sobrevivir a ella, sino salir fortalecido productiva y económicamente.

Como muestra el gráfico de consumo potencial de forraje, la suba del contenido de FDN en el pasto no es un dato abstracto, es la explicación de por qué el animal come menos, aprovecha peor lo que come y pierde peso. Entender esa dinámica es el primer paso para actuar a tiempo.

La tabla de capacidad de soporte deja en claro que el campo no puede sostener en seca la misma carga que en aguas: dependiendo del nivel de tecnificación, esa capacidad puede caer a menos de la mitad. Ajustar la carga —sacando animales, acelerando terminación o compensando con reserva forrajera y suplementación— no es opcional: es la base del manejo.

En ningún caso la no suplementación debe considerarse una estrategia. Siempre existe una alternativa viable que protege la producción sin comprometer la economía del sistema. La decisión de suplementar, y con qué,  debe estar guiada por los números: precio del animal, costo de permanencia, objetivo de peso y proyección de venta.

Finalmente, los detalles operativos marcan grandes diferencias: la adaptación gradual, la línea de comedero adecuada, el monitoreo constante y no subdosificar los productos son prácticas que potencian cualquier estrategia nutricional.

En resumen: la época seca no es el problema.
El problema es llegar a ella sin estrategia.
Con criterio técnico, evaluación económica y las herramientas correctas, el productor tiene todo para convertir este período crítico en una ventaja competitiva.

 

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