IMPORTANCIA Y EJEMPLOS DE PLAGAS EN FORRAJES
Las plantas forrajeras, especialmente gramíneas y leguminosas son atacadas por un considerable número de plagas y enfermedades, las cuales reducen de forma intensa su producción generando insatisfacción por parte de los productores.
Se sabe que las plantas forrajeras desarrollan una función extremamente importante en la actividad ganadera, visto que el costo de producción de forraje llega a ser un tercio en comparación con otras fuentes de producción como los alimentos concentrados, henos y ensilaje. La utilización de las especies forrajeras se basa en 2 grandes familias, las gramíneas y las leguminosas. El destaque se da debido a su grande número de especies y de su grande papel como proveedor de energía para las gramíneas e importante banco de proteína para las especies leguminosas. Hoy en día cuando se piensa en las plantas forrajeras como cultura, y de ellas se debe cuidar como un cultivo de granos como el maíz, ya se debe pensar en la prevención y control de plagas y enfermedades que afectan las plantas de forraje de modo general. De esta manera, no se puede aceptar, en los días actuales que los productores que hacen rowplaneo, pasan rastra, hacen las diversas operaciones en el suelo, siembran en la fecha correcta, ocupan una buena semilla dejan de hacer el combate a las plagas en los cultivos de forraje.
Las plagas de las plantas forrajeras son agentes de importancia porque sus daños son rápidos y devastadores en las plantas y en sus productos. Estos daños son variables y pueden ser observados en prácticamente todos los órganos vegetales. Dependiendo de la especie y de la densidad de población de plagas, del estudio de desarrollo de la estructura vegetal infestada o infectada y de la duración del ataque podrá haber mayor o menor perjuicio cuantitativo y cualitativo. Las plagas pueden causar daños directos cuando atacan el producto comercializado o indirectamente cuando atacan estructuras vegetales que no son comercializadas, como hojas y raíces en algunos casos, pero que alteran los procesos fisiológicos promoviendo reflejos en la producción. A parte de eso, también puede actuar indirectamente transmitiendo patógenos, especialmente virus, bacterias y hongo como por ejemplo la fumagina (Capnodium spp.).

Figura 1 – Planta atacada por gusanos.
Las plagas de las plantas forrajeras son agentes de importancia porque sus daños son rápidos y devastadores en las plantas y en sus productos.
La forma adulta del gusano cogollero (fig.1) es una mariposa de hábitos nocturnos y migratorio, en que las hembras depositan su masa de huevos en la fase inferior de las hojas. Luego al nacer, los gusanos se alimentan de las hojas nuevas destruyéndolas. Después del período larval, los gusanos penetran en el suelo y se transforman en crisálida. Post este periodo surge la forma adulta. Los perjuicios son más severos en su forma de gusano donde a parte de raspar perforan la lamina foliar.

Figura 2 – Aspecto general de un área atacada por plagas.

Fig.3 – El “Salivazo” es considerado la principal plaga de las pasturas.
Conocidas como “Chicharritas” de los pastizales, el salivazo es una plaga que pertenece a la clase Insecta, orden Homóptera y familia Cercopidae, existiendo una diversidad de especies. En su fase adulta son fácilmente observadas volando y saltando entre las hojas y tallos de las pasturas de donde chupa su savia causando varios problemas. En su fase joven atacan las raíces y exsudan una espuma blanca característica que la protege, aspecto que caracteriza su presencia.
El control de las plagas en forrajes pasa primeramente por un correcto diagnóstico tomando en cuenta varios factores. En especial se piensa en el manejo de forma integrada asociando más de un tipo de control. Tenemos desde el control preventivo como por ejemplo hacer limpieza de maquinaria agrícolas provenientes de otras áreas, pasando por control cultural como rotación de cultivos, control mecánico, control biológico, este más beneficioso al medio ambiente y con grandes avanzos en su performance y por último y más práctico a los productores el control químico que consiste en utilizar productos químicos que ofrecen resultados tanto en las formas juveniles y adultas de las plagas. De toma manera es imprescindible el control de una forma integrada. Este sí es la mejor solución para el problema.

Fig.4 – El control biológico es una estrategia de combate de importancia al manejo de plagas en forrajes.